Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, puso el foco en los riesgos que el conflicto en Oriente Medio plantea para la economía española durante el encuentro Foros de Vanguardia celebrado el 03/03/2026

En el acto Foros de Vanguardia celebrado el 03/03/2026, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, advirtió sobre los efectos que la actual crisis en Oriente Medio podría tener sobre la economía española. En su intervención, el directivo relacionó la persistencia del conflicto con una posible revisión a la baja de las previsiones de crecimiento: de una estimación inicial del 2,4% del PIB para el año hasta aproximadamente el 2%, si la situación no se resuelve.
El encuentro, moderado por Ramon Rovira, Manel Pérez y Joan Maria Morros, contó con la presencia de representantes del grupo editor, entre ellos Javier Godó, Carlos Godó y Ana Godó, y atrajo a un nutrido público del ámbito empresarial y político.
Las reflexiones de Gortázar cruzaron temas que van desde la reacción de los inversores hasta las implicaciones sobre la inflación y las políticas monetarias.
Riesgo sobre la confianza y la reacción de los mercados
Gortázar subrayó que los mercados financieros están respondiendo con aversión al riesgo ante la escalada del conflicto. «Los inversores están reaccionando con miedo», señaló, explicando que declaraciones de actores internacionales, como la postura de Estados Unidos sobre su permanencia en el conflicto «tanto tiempo como haga falta», han intensificado el ambiente de incertidumbre.
Consecuencias en la dinámica de inversión
Ante ese contexto, el directivo advirtió que la menor confianza puede traducirse en frenos a la inversión y a decisiones de consumo, factores que normalmente empujan la actividad económica a la baja. Además, resaltó que la percepción es casi tan determinante como el impacto directo de los hechos: «El conflicto no tiene un efecto directo sobre buena parte de la economía española», explicó, «pero sí afecta al entorno, la confianza y el crecimiento».
Inflación energética y riesgos sobre los precios
Una de las preocupaciones más concretas expresadas por Gortázar fue la posible escalada de los costes energéticos. El cierre del estrecho de Ormuz puede provocar un aumento pronunciado en el coste del gas natural licuado (GNL), con efectos inmediatos sobre la factura energética y la inflación. El ejecutivo matizó que, aunque Europa no depende exclusivamente de Ormuz para su suministro, sí podría enfrentarse a precios más elevados que presionarían los índices de precios por encima del 2%.
Daños en infraestructuras y precio de la energía
Gortázar advirtió también sobre el riesgo añadido si las acciones militares dañan infraestructuras petrolíferas o gasísticas: en ese escenario, los precios podrían escalar aún más, amplificando el efecto inflacionario y forzando respuestas por parte del Banco Central Europeo (BCE).
Política monetaria y estabilidad financiera
Respecto a la respuesta de las autoridades monetarias, Gortázar consideró probable que el BCE contemple una subida de tipos hacia finales de año si la crisis persiste y la inflación se mantiene al alza. No obstante, trasladó un mensaje de calma sobre la solidez del sistema bancario español: «El sector es solvente, sólido y rentable», afirmó.
Capacidad de resistencia del sector financiero
El banquero puntualizó que si el sistema financiero hubiera sido frágil, un choque como este habría tenido un impacto más severo. Esa fortaleza, en su opinión, mitiga riesgos sistémicos aunque no elimina los efectos negativos sobre la confianza y el crecimiento económico.
Comercio exterior y tensiones diplomáticas
Durante su intervención, Gortázar se refirió a los comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien calificó a España como un «socio terrible» y amenazó con limitar relaciones comerciales. El directivo explicó que, desde el punto de vista macroeconómico, las exportaciones a EE. UU. suponen aproximadamente el 1,7% del PIB español, una cifra limitada en términos agregados pero relevante por su impacto en determinadas cadenas y sectores.
La vivienda: oferta, regulaciones y propuestas
En clave doméstica, Gortázar dedicó parte de su discurso a la crisis de la vivienda en España. Defendió que, en lugar de cerrarse al mercado, es preferible aumentar la oferta: más suelo para construir, coordinación entre administraciones y una mayor colaboración público-privada para facilitar el acceso a la vivienda.
Crítica a medidas autonómicas
El directivo criticó la normativa de la Generalitat que prohíbe la compra de vivienda por parte de inversores, calificándola de contraproducente. Señaló que muchas veces las decisiones se guían por principios que no reflejan la realidad del mercado y que restringir la inversión puede empeorar la escasez de oferta.
Las reflexiones de Gortázar en Foros de Vanguardia abrieron un debate sobre los riesgos externos e internos para la economía española y subrayaron la necesidad de políticas coordinadas para mitigar efectos en precios, crecimiento y vivienda. El mensaje central fue combinar vigilancia internacional con medidas estructurales nacionales para sostener la recuperación.
