Isabel Díaz Ayuso expone su versión del viaje a México: acusa de boicot, critica el 'revisionismo' de la izquierda y compara su trato con el de otros líderes autonómicos

La gira de la presidenta de la Comunidad de Madrid ha provocado un enfrentamiento público entre dirigentes regionales y voces del PSOE y partidos mexicanos. En sede parlamentaria, Isabel Díaz Ayuso afirmó que México «no existió hasta la llegada de los españoles», una frase que vinculó a la idea de que antes había «otra civilización».
Con esa defensa intentó justificar su agenda internacional y responder a las críticas formuladas por la portavoz socialista, Mar Espinar, que cuestionó la utilidad y el tono del viaje.
Ayuso también denunció haber sufrido un boicot por parte de gobiernos españoles y mexicanos durante su estancia y anunció la suspensión de parte de su agenda, alegando riesgos para la celebración de determinados eventos.
La presidenta madrileña puso el foco en lo que definió como revisionismo histórico de la izquierda y vinculó su discurso con la creación de dependencias políticas y sociales, insistiendo en que esa estrategia busca «erosionar la nación, la historia y la propiedad».
El choque político en el parlamento regional
En el hemiciclo, Ayuso cargó contra la izquierda por hablar de muertos y por lo que llamó revisionismo histórico, y lanzó una advertencia directa a la presidenta mexicana: le retó a preguntar por lo que hay bajo la calle Guatemala 24 en Ciudad de México para, según ella, revelar «el verdadero pasado» antes del mestizaje. Además, vinculó a la administración mexicana y a ciertos discursos de izquierdas con tácticas que generan «agravio y dependencia», conceptos que pronunció repetidamente como eje de su crítica.
Comparaciones y reproches
Para defender la legitimidad de su viaje, Ayuso comparó su agenda con la de otros líderes autonómicos, citando a figuras como Salvador Illa y Adrián Barbón, y cuestionó la diferencia de trato mediático y político. Señaló que la inversión mexicana en Madrid representa, según sus datos, el 98% del total nacional, un argumento que empleó para subrayar la supuesta hipocresía de quienes critican su desplazamiento. Frente a estas afirmaciones, la oposición acusó a la presidenta de buscar protagonismo y de llevar una agenda propagandística.
La suspensión del tramo final del viaje y la versión mexicana
La Comunidad de Madrid informó que Ayuso canceló la última parte de la gira porque, según su versión, la presidenta Claudia Sheinbaum presionó a los organizadores de los Premios Platino para evitar su presencia, incluso amenazando con cerrar el recinto. El gobierno regional calificó el episodio de «sin precedentes» y aseguró que la decisión de no acudir a la gala buscaba proteger a empresarios y participantes mexicanos. Por su parte, la empresa anfitriona, Grupo Xcaret, negó haber recibido instrucciones o coacciones y defendió la naturaleza cultural y de encuentro de los premios.
Incidentes y reproches públicos
Durante la gira se registraron episodios de tensión, como la interrupción de un acto en Aguascalientes por una concejal afiliada a Morena, que cargó contra la presencia de la dirigente madrileña. En España, el PSOE y otros grupos exigieron explicaciones: Mar Espinar afirmó que el viaje fue un fracaso y que Ayuso volvió «coronada como reina de la mentira compulsiva», mientras que el ministro y dirigente Óscar López calificó la actuación de «esperpento» y acusó a la presidenta de provocar con recursos públicos.
Recepción mediática y contexto histórico
Los medios mexicanos dedicaron amplio espacio a la visita y algunos columnistas la describieron como un «proyectil político» destinado a disputar relatos históricos; también hubo críticas por errores ortográficos y por elogios controvertidos hacia figuras de la conquista. Un análisis de reacción en redes, reproducido por prensa internacional, señaló una mayoría de opiniones adversas al desembarco político de la dirigente madrileña. No obstante, desde la diplomacia española se ha intentado evitar una escalada mayor y se recuerda un pasado de tensiones que ya incluyó solicitudes de disculpas por episodios históricos.
Conclusión
El episodio deja una mezcla de reproches y de versiones contrapuestas: la presidenta madrileña defiende su derecho a viajar y a hablar de historia, mientras la oposición y parte de la prensa mexicana cuestionan sus intenciones y su retórica. En el centro del debate siguen estando conceptos como boicot, revisionismo y mestizaje, que activan sensibilidades históricas y políticas en ambos países y que, de momento, mantienen la polémica viva.

