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Cenas que conviene evitar según el Dr. Manuel Viso

El Dr. Manuel Viso señala tres cenas comunes para limitar y ofrece pautas prácticas para elegir opciones más equilibradas

Cenas que conviene evitar según el Dr. Manuel Viso

Después de un día intenso de trabajo muchas personas buscan soluciones prácticas para la cena: un sándwich mixto, una ensalada improvisada con restos de la nevera, unas lonchas de fiambre con pan o el recurso de siempre, un yogur o una pieza de fruta.

Estas elecciones funcionan como parches rápidos, pero no siempre cubren las necesidades nutricionales de la noche. En contextos de prisa es habitual priorizar la comodidad sobre la calidad; sin embargo, repetir opciones poco apropiadas puede afectar al equilibrio alimentario y al descanso.

Aquí se analizan tres cenas populares que conviene replantear y por qué.

Aunque los profesionales promueven cenas ligeras y saludables, el cansancio reduce la motivación para cocinar. España mantiene la tradición de la dieta mediterránea, pero el ritmo actual dificulta preparar platos completos cada día. Entre semana abundan alternativas como la bollería, el pan blanco, pastas con salsas rápidas o batidos azucarados, alimentos que sacian pero no necesariamente nutren. Los procesados —es decir, productos industriales con ingredientes añadidos— son especialmente frecuentes en estas cenas rápidas y merecen atención por su composición.

Las tres cenas que cita el médico

El Dr. Manuel Viso, especialista en urgencias y hematología, ha señalado públicamente tres combinaciones que él evita al final del día: un plato de patatas fritas con carne frita, un plato de espaguetis con tomate y queso rallado y una taza de leche con cacao azucarado y galletas. En su evaluación no se trata de demonizar una comida puntual, sino de identificar patrones que, si se repiten, pueden perjudicar la calidad dietética de la semana. El consejo del médico es reservar estas opciones para ocasiones aisladas y apostar por cenas que aporten proteína magra, fibra y vegetales.

Patatas y carne frita: riesgos y por qué moderarlas

Componentes que preocupan

Aunque la patata es un tubérculo, la fritura la transforma: el plato suele contener sodio en exceso, aceites refinados, una elevada proporción de almidón y la presencia de acrilamida. La acrilamida es un compuesto que se forma en fritos y horneados a altas temperaturas y se asocia como factor de riesgo potencial en estudios experimentales. Además, la carne frita añade grasas saturadas y calorías que elevan el aporte energético sin mejorar el perfil de micronutrientes. Moderar la frecuencia y optar por técnicas de cocción distintas reduce esos efectos.

Espaguetis con tomate y queso: cuando lo aparente no coincide con lo nutritivo

Ingredientes y su verdadero aporte

Los espaguetis de harina blanca ofrecen principalmente carbohidratos con poco contenido de fibra y pocos minerales. Las salsas de tomate industriales suelen incluir azúcar añadido y aditivos para textura y conservación, y muchos productos etiquetados como queso rallado pueden contener rellenos y estabilizantes en lugar de queso puro. Esta combinación, por atractiva y rápida que sea, no cubre una cena equilibrada porque aporta energía sin suficiente fibra ni proteínas de calidad. Mejorar la receta con pasta integral y tomate natural cambiaría significativamente su perfil nutricional.

Leche con cacao y galletas: el consuelo dulce que no alimenta por completo

El bol de leche con cacao azucarado y galletas remonta recuerdos de la infancia, pero en términos dietéticos supone una carga elevada de azúcares simples y escaso aporte de nutrientes esenciales para una comida de noche. Si bien la leche aporta proteína y calcio, el conjunto suele quedarse corto en fibra, vitaminas y grasas saludables necesarias para la saciedad. El placer ocasional es lícito, pero convertirlo en hábito nocturno puede incrementar la ingesta calórica y reducir la calidad general de la dieta. La recomendación del médico es limitar su frecuencia.

Alternativas prácticas para las noches ocupadas

Si la prisa manda, hay opciones que combinan rapidez y valor nutricional: una tostada de pan integral con atún en agua o hummus, una <strong) tortilla francesa con verduras, un bol de legumbres en conserva enjuagadas con hojas verdes, o un yogur natural con frutos secos y fruta fresca. Usar el microondas para verduras al vapor o preparar porciones el fin de semana mejora la respuesta ante la falta de tiempo. Con pequeños cambios se mantienen cenas equilibradas que favorecen el descanso y la salud sin renunciar a la sencillez.


Contacto:
Marco Pellegrini

Periodista de viajes, 70+ paises. Reportajes e itinerarios fuera de ruta.