Un equipo liderado por investigadores ecuatorianos describió la nueva especie Nymphargus dajomesae, encontrada en la Reserva Biológica El Quimi y dedicada a la halterófila Neisi Dajomes

Un grupo de herpetólogos y estudiantes describió una nueva especie de rana de cristal en Ecuador y la bautizó como Nymphargus dajomesae en homenaje a la deportista Neisi Dajomes, la primera mujer ecuatoriana en ganar una medalla de oro olímpica en Tokio 2026.
El hallazgo tuvo lugar durante exploraciones en la remota Cordillera del Cóndor, dentro de la Reserva Biológica El Quimi, provincia de Morona Santiago. Las expediciones realizadas en 2017 y 2018 permitieron recolectar el material sobre el que se sustentó la descripción científica, que fue publicada en la revista PLOS One.
La nueva especie destaca tanto por su valor científico como por su carga simbólica: fue descrita por un equipo encabezado por Mylena Masache, con la colaboración de Santiago Ron y Diego Cisneros-Heredia. Los autores combinaron trabajo de campo, comparaciones morfológicas y análisis genéticos para establecer la singularidad de este taxón. Además, el hallazgo reaviva la atención sobre áreas poco exploradas del sureste amazónico, donde la biodiversidad de anfibios todavía guarda sorpresas y donde la interacción entre actividades humanas y ecosistemas sensibles plantea desafíos de conservación.
Dónde se encontró y cómo se documentó
El registro de Nymphargus dajomesae proviene de muestreos en la Reserva Biológica El Quimi, ubicada en la Cordillera del Cóndor. Durante las salidas de campo de 2017 y 2018 los investigadores observaron una abundancia notable de anfibios; más del 85% de las especies registradas en esas campañas correspondían a taxones que no habían sido descritos con anterioridad en la zona. El equipo tomó datos ecológicos y fotografías, depositó ejemplares como holotipo y aplicó técnicas de secuenciación de ADN para contrastar la nueva forma con especies emparentadas, lo que permitió confirmar su estatus como especie distinta.
Características y denominación
La especie pertenece a la familia Centrolenidae, conocidas popularmente como ranas de cristal por la translucidez de su piel que deja ver órganos internos. Los autores describieron rasgos morfológicos distintivos, patrones cromáticos y caracteres de la garganta y extremidades que la separan de congéneres. El nombre Nymphargus dajomesae honra a Neisi Dajomes y pretende subrayar la conexión entre ciencia y sociedad. En la publicación se enfatiza que esta denominación también busca visibilizar la labor de mujeres tanto en el deporte como en la investigación científica.
Clasificación y antigüedad evolutiva
Tras comparar secuencias genéticas, los investigadores estimaron que Nymphargus dajomesae se divergió de sus parientes durante el Plioceno, hace aproximadamente 4.5 millones de años. Ese resultado sitúa a la nueva especie dentro de un contexto evolutivo antiguo, lo que aporta pistas sobre procesos biogeográficos en la región amazónica y andina. El uso de marcadores moleculares permitió clarificar relaciones filogenéticas y reforzó la hipótesis de que la Cordillera del Cóndor actúa como refugio de linajes con historia evolutiva prolongada.
Conservación y amenazas
Aunque la descripción científica aporta datos básicos, el estado de conservación de Nymphargus dajomesae todavía es incierto. El primer ejemplar se halló a poca distancia de áreas agrícolas y de una explotación minera a gran escala, y estudios previos han asociado la minería con disminuciones locales de poblaciones de anfibios. Los autores advierten que la presencia de actividades humanas intensivas en las inmediaciones incrementa la vulnerabilidad de estas poblaciones y subrayan la necesidad de monitoreos sistemáticos, evaluaciones de riesgo y medidas de protección enfocadas en hábitats críticos.
Implicaciones científicas y simbólicas
Más allá de la biología, el descubrimiento tiene carga simbólica: liderado por una joven investigadora y dedicado a una atleta emblemática, el hallazgo ejemplifica cómo la ciencia puede celebrar figuras públicas y, al mismo tiempo, atraer atención social hacia la conservación. Los autores describen la región como un potencial «mundo perdido de diversidad anfibia» y recomiendan intensificar exploraciones y acciones de conservación transfronterizas con el noreste de Perú. En conjunto, la noticia pone en primer plano la relación entre investigación, patrimonio natural y responsabilidad socioambiental.
